El cambio pañal recién nacido es una tarea a la que muchas madres primerizas pueden tener miedo. Sin embargo, es un proceso sencillo que se consigue mejorar con la práctica. Si quieres garantizar la comodidad de tu bebé, prevenir posibles irritaciones y aprender a desenvolverte adecuadamente en el mundo del pañal, ¡sigue leyendo!
A continuación, te explicamos detenidamente qué necesitas para cambiar el pañal a un recién nacido, cómo hacerlo adecuadamente y algunos consejos prácticos que te ayudarán en el proceso.
Preparación: ¿Qué se necesita para hacer un cambio pañal recién nacido?
Para llevar a cabo el cambio pañal recién nacido, lo primero que tienes que hacer es reunir los siguientes elementos:
- Pañales. Aunque solo necesites uno, puede llegar a ser útil tener varios a mano.
- Toallitas o esponjas para limpiar el culito del bebé.
- Agua tibia en caso de usar la esponja.
- Paños limpios.
- Crema protectora o vaselina. Esto será necesario en caso de que el bebé tenga dermatitis por el pañal. Es algo muy común, especialmente en los primeros 8 y 10 meses. Si tienes dudas de qué pomada usar, tu pediatra podrá recomendarte cuál es la mejor opción para tu bebé.
- Un mueble cambiador para colocar al bebé o una toalla para mantener la zona de cambio limpia.
- Ropa limpia por si fuera necesario.

Limpieza: ¿Cómo cambiar el pañal?
Una vez que tengas a mano todo lo necesario, estos son los pasos que hay que seguir para cambiar el pañal a un recién nacido de forma sencilla:
- Acuesta a tu bebé sobre la espalda encima del cambiador o la zona donde vayas a cambiarlo. Mantén siempre una mano sobre él para evitar caídas. También puedes cambiarlo en el suelo si es especialmente inquieto.
- Quítale el pañal usado, envuélvelo y pega los adhesivos para que se mantenga cerrado. Puedes utilizar un cubo de pañales o meterlo en una bolsa de plástico para tirarlo en el cubo de la basura, reduciendo así el olor.
- Limpia con delicadeza la zona con las toallitas o la esponja húmeda. Recuerda hacerlo siempre de delante hacia atrás, especialmente en los bebés con vulva, ya que se pueden generar infecciones en el tracto urinario debido a bacterias. Si es necesario, puedes levantar las piernas del bebé por los tobillos para ayudarte a limpiarlo mejor.
- Seca la zona con un paño limpio.
- Aplica crema o vaselina en la zona afectada en caso de que tu bebé tenga dermatitis del pañal.
- Coloca el pañal limpio. Para ello, levanta las piernas del bebé y la parte inferior del tronco, deslizando el pañal limpio por debajo. Coloca la parte delantera del pañal entre las piernas del bebé y extiéndelo sobre su vientre. A continuación, levanta las alas del pañal y pega la cinta de sujeción. Para que el bebé esté cómodo, el pañal debe quedar justo debajo del ombligo, ni demasiado ajustado ni demasiado holgado. Para comprobarlo, puedes pasar dos dedos entre el pañal y su barriga. Un indicativo de que le queda apretado o pequeño, es que le le salgan manchas rojas en la parte de sujeción del pañal.
- Una vez hayas terminado, lávate las manos y limpia la zona en la que has cambiado el pañal.
Consejos prácticos para cambio pañal recién nacido
La mejor forma de aprender a poner adecuadamente un pañal es a través de la práctica. De media, un recién nacido usa entre 8 y 10 pañales al día, por lo que vas a tener muchas oportunidades de aprender rápido. Si necesitas algunas recomendaciones más, estos son algunos consejos que pueden ayudarte:
- Si el bebé tiene pene, puedes cubrirlo mientras lo cambias con un pañal o una gasa para evitar que manche todo lo que haya a su alrededor en caso de que se orine.
- Aunque es normal que las primeras cacas del bebé sean espesas y verdosas, consulta con el pediatra si tienes alguna duda sobre lo que encuentras en el pañal.
- Se recomienda cambiar el pañal con frecuencia, después de cada caca y entre medio para que no esté en contacto con un pañal mojado durante mucho tiempo. Puedes meter un dedo en el pañal para comprobar si está húmedo, prestar atención a los olores o a si el pañal está caído o abultado.
- Acuérdate de tirar la basura regularmente para prevenir los malos olores.
- Para prevenir la dermatitis, puedes cambiar los pañales con frecuencia e incluso dejar al bebé sin pañal durante un rato al día (con paños debajo de él).
Recuerda que cada bebé es único, por lo que es importante estar atento a sus necesidades específicas y consultar al pediatra en caso de dudas. Cambiar el pañal a un recién nacido puede parecer un reto al principio, pero con práctica y paciencia, se convertirá en una tarea rutinaria.
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