El nacimiento del primer bebé es un momento muy esperado para aquellos que tienen mucha ilusión en ser madres o padres. Los padres primerizos pueden tener muchas expectativas, miedos e ilusiones en torno a este gran momento. Por ello, es fundamental afrontar esta etapa desde una perspectiva realista, ya que existen muchos mitos en torno a la maternidad y la paternidad. Estas creencias impiden llevar a cabo una crianza saludable, especialmente durante los primeros meses en los que todo se pone patas arriba.
A continuación, desmontamos los mitos más comunes sobre los padres primerizos y te damos algunos consejos para una crianza saludable.
Mitos sobre la crianza en padres primerizos
Existen muchos mitos sobre la maternidad y la paternidad que hacen que muchos padres primerizos se enfrenten con miedo o con grandes expectativas a la llegada de su primer bebé. Tener los pies en la tierra te ayudará en la crianza y hará que tu experiencia sea más ajustada a la realidad. Estos son algunos mitos sobre la crianza que queremos desmontar.
1. “Un buen padre o madre no comete errores”.
Tener un bebé no es nada fácil, por lo que el primer paso es aceptar que las cosas saldrán mal. ¡Todo el mundo comete errores! Sobre todo cuando no existe experiencia previa.
Es común que los padres primerizos se frustren en el proceso, especialmente en los primeros meses. El cansancio, el postparto y la adaptación al cambio pueden hacer que estéis más susceptibles de lo normal. No te exijas ni te castigues por no saber qué hacer en cada momento. Sé amable contigo mismo, permítete cometer errores y aprender de ellos.
2. “Tu bebé es tu única prioridad”
A pesar de que la llegada de un bebé supone que todo gire en torno a él, especialmente los primeros meses, es importante que no te descuides a ti mismo. El autocuidado es esencial para ti y para tu bebé. Si no mantienes una buena salud física y mental, es probable que acabe afectando en la crianza de tu bebé.
Aunque sea menos frecuente, no te olvides de sacar tiempo para ti. Hacer ejercicio, cuidar la alimentación, salir al aire fresco y socializar te ayudará a mejorar el ánimo y a desconectar del estrés que supone ser padres primerizos.

3. “Puedo solo o sola con todo”.
Lo más probable es que no puedas hacerlo todo por ti mismo. La falta de tiempo, el cansancio y otras circunstancias harán que necesites ayuda. ¡Y está bien pedirla! Aceptar la ayuda de los demás y pedirla cuando la necesites es lo más saludable que puedes hacer por ti mismo y por tu bebé. Además, es el mejor momento para desarrollar los autocuidados y el tiempo libre que mencionamos en el punto anterior.
Así, contar con una buena red de apoyo te ayudará a mantener la salud mental y la estabilidad emocional que necesitas para la crianza. Esta red puede estar formada por la pareja, pero también por la familia y las amistades.
4. “Lo normal es sentirse plenamente feliz cuando nazca el bebé”.
La llegada de un bebé es un momento muy emocionante, pero también es difícil y complejo. La adaptación al cambio en los padres primerizos supone mucho gasto de energía y de dinero. Por ello, es normal sentir miedo, culpa, tristeza, enfado o desesperación en el proceso. No te asustes si estas emociones eclipsan a la alegría y satisfacción que esperabas con la llegada del bebé. Date tiempo y valida tus emociones. No eres peor padre o madre por sentirte así. Es importante que te permitas desahogarte, pedir ayuda y dedicarte tiempo cuando lo necesites.
Consejos para una crianza saludable para padres primerizos
Como ya te habrás podido imaginar, la base de una crianza saludable supone que el padre y la madre estén sanos y fuertes emocionalmente. Por ello, nos gustaría darte algunas recomendaciones finales que puedas aplicar con la llegada de tu primer bebé:
- No te dejes guiar por las experiencias de los demás.
Está bien escuchar a otros padres y aceptar consejos y recomendaciones. Sin embargo, ten en cuenta que cada experiencia es única y los trucos que le sirvieron a otros pueden no servirte a ti. No te desesperes si esto ocurre. Irás aprendiendo por el camino y encontrarás la manera de criar que mejor se adapte a tus circunstancias.

Además, esto también se aplica a nivel emocional. Compararse con otros padres primerizos puede desencadenar sentimientos de miedo o culpabilidad al no adaptarse a las expectativas. Céntrate en tu contexto para adaptarte lo mejor posible al cambio. ¡Todo saldrá bien!
- Acude a los profesionales cuando lo necesites.
No te quedes con dudas. Acude al pediatra para que te aconseje o aclare tus incertidumbres sobre tu bebé. Además, si sientes que la situación te supera, también puedes pedir ayuda profesional psicológica. Este podrá darte herramientas para gestionar tus emociones durante la crianza y hacer que todo sea más fácil.
- Disfruta de tu bebé.
Tú bebé no será pequeño por mucho tiempo. A pesar del estrés y el cansancio, permítete disfrutar de él en estos primeros momentos de vida. Todos los momentos complicados merecerán la pena cuando conectes con él, ya sea en la hora del baño, durante la comida o en un paseo.
Ser padres primerizos puede llegar a ser todo un reto, pero también es una aventura emocionante y satisfactoria. Recuerda cuidarte a ti mismo y a tu red de apoyo para poder hacerlo lo mejor posible con tu bebé.
Visita nuestro blog para seguir leyendo sobre crianza respetuosa y maternidad.

