Alrededor de los 30 años, muchas personas comienzan a necesitar cuidar su salud de forma activa. Así es como empiezan las visitas más continuas a los especialistas: la fisioterapia para los dolores musculares, la psicología para aprender a gestionar el estrés, las revisiones de ginecología o dermatología se vuelven más frecuentes… Es justo en ese punto cuando se plantean contratar seguro de salud.
Sin embargo, es importante no esperar a tener un problema de salud para contratar un seguro, ya que puedes “llegar tarde” a su contratación. En este artículo, te contamos en qué consiste llegar tarde a un seguro y cómo evitarlo. ¡Toma nota!
¿Cuándo “llego tarde” a un seguro de salud?
Cuando decimos que puedes llegar tarde a un seguro de salud, no significa necesariamente que no puedas contratarlo, pero sí que pueden aparecer limitaciones en la cobertura, dificultades en la contratación o restricciones a la hora de usarlo. Principalmente, esto suele ocurrir por dos motivos:
1. Enfermedades preexistentes
Las enfermedades preexistentes son el principal motivo que puede complicar contratar un seguro. Esto es debido a que las aseguradoras suelen pedir un cuestionario de salud antes de la contratación y, si existe un diagnóstico previo, pueden excluir esa patología, aplicar condiciones especiales o incluso rechazar la contratación.
Depende de la compañía, del tipo de patología y del seguro, pero el rechazo existe y es totalmente legal en seguros privados de salud. Por ello, ten en cuenta que si ya tienes una dolencia o una enfermedad diagnosticada, esta puede quedar excluida de tu cobertura o condicionarse el acceso al seguro.
2. Periodos de carencia
Los periodos de carencia son tiempos de espera desde la contratación hasta poder utilizar determinados servicios, como hospitalizaciones, cirugías o pruebas diagnósticas complejas. Normalmente, este tiempo oscila entre 3 y 10 meses, según la cobertura.

Un caso muy habitual es el del embarazo y el parto, que suelen tener una carencia aproximada de 8 meses en muchos seguros de salud. Esto significa que, si contratas el seguro cuando ya estás pensando en quedarte embarazada o lo estás buscando activamente, puede que no llegues a cumplir el periodo necesario para que el seguimiento del embarazo o el parto estén cubiertos.
Esto no impide contratar el seguro de salud, pero sí puede limitar el uso de algunos tratamientos que no estarán disponibles inmediatamente. Si decides contratarlo justo cuando necesitas pruebas o tratamientos concretos, es posible que tengas que esperar para beneficiarte de ellos, lo que puede llegar a ser bastante frustrante.
¿Por qué es mejor contratar seguro de salud siendo joven?
Estas cuestiones ponen de manifiesto la importancia de anticiparse a contratar un seguro de salud. Cuando una persona decide contratar un seguro de salud antes de necesitar tratamientos concretos, normalmente obtiene mejores condiciones, menos restricciones y más tranquilidad a largo plazo.
Este enfoque preventivo consiste en no esperar a tener un problema para actuar, sino contar ya con un respaldo que permita cuidar de uno mismo tranquilamente. Algunos de los beneficios de contratar un seguro de salud siendo joven son:
- La prima suele ser más económica que en edades posteriores.
- Es menos probable tener enfermedades diagnosticadas que puedan generar exclusiones.
- Se valora más la rapidez y la prevención, sobre todo en el momento en el que se empieza a hacer más uso de especialistas.
Situaciones en las que NO es tarde para contratar un seguro de salud
Aunque es recomendable anticiparse, eso no significa que siempre sea tarde para contratar un seguro de salud. Existen situaciones en las que todavía puedes hacerlo en buenas condiciones:
- Las urgencias médicas y accidentes suelen estar cubiertas desde el primer día.
- Si provienes de otra aseguradora, en muchos casos se eliminan los periodos de carencia.
- Algunas patologías leves no impiden la contratación, aunque depende de cada compañía.
Lo importante es informarse bien y valorar cada caso de forma individual antes de tomar una decisión.
Si quieres saber qué más cosas hay que tener en cuenta para contratar seguro de salud, visita nuestro blog para mantenerte al día.





